miercuri, 13 decembrie 2017

Viniere el malo... (César Vallejo)


Viniere el malo, con un trono al hombro,
y el bueno, a acompañar al malo a andar,
dijeren "sí" el sermón, "no" la plegaria
y cortare el camino en dos la roca...

Comenzare por monte la montaña,
por remo el tallo, por timón el cedro
y esperaren doscientos a sesenta
y volviere la carne a sus tres títulos...

Sobrare nieve en la noción del fuego,
se acostare el cadáver a mirarnos,
la centella a ser trueno corpulento
y se arquearen los saurios a ser aves...

Faltare excavación junto al estiércol,
naufragio al río para resbalar,
cárcel al hombre libre, para serlo,
y una atmósfera al cielo, y hierro al oro...

Mostraren disciplina, olor, las fieras,
se pintare el enojo de soldado,
me dolieren el junco que aprendí,
la mentira que inféctame y socórreme...

Sucediere ello así y así poniéndolo,
¿con qué mano despertar?
¿con qué pie morir?
¿con qué ser pobre?
¿con qué voz callar?
¿con cuánto comprender, y, luego, a quién?

No olvidar ni recordar
que por mucho cerrarla, robáronse la puerta,
y de sufrir tan poco estoy muy resentido
y de tanto pensar, no tengo boca.

luni, 23 octombrie 2017

El hombre imaginario (Nicanor Parra)


El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario

miercuri, 18 octombrie 2017

Por culpa de su madre, por culpa de su hijo (Anne Carson)


¡Eres culpable! ¿De qué forma te gustaría confesarlo?
Le dijeron a Lev en el interrogatorio. No le golpearon demasiado.
Lo sentenciaron a diez años en la región de Karaganda, correspondencia restringida.
Ajmátova quemó todos sus papeles —manuscritos, cuadernos, cartas—
y comenzó la historia de dos ciudades:
de Leningrado a Moscú
cada mes
para entregar un paquete de comida en la ventanilla del muro
(máximo 8 kilos incluyendo la caja).
Si la aceptaban, era que estaba vivo.

En la fotografía: Anna Ajmátova y su hijo, Lev Gumiliov.

joi, 5 octombrie 2017

Diálogo (Julia Uceda)


Aquí estoy -murmuró-. Vengo a traerle
su libertad.
Sobre la mesa estaba

doblada con cuidado, limpia,
recién salvada. Alzó
su rostro hacia el jardín:
dulces barcos de humo
marchaban hacia el mar.
El mar... Ningún camino
podría conducirla..Todo era
una espiral interminable.

Él dijo:
Te amaba... te he amado... Ella
―tenía vueltos al jardín los ojos―
oyó: Yo temo. Y sonreía
a los barcos que eran catedrales,
y luego montes y después rebaños
y al fin ya nada: sólo
una gran pesadumbre.

¿Qué temes? -dijo. Y su voz venía
del país de las sombras- Oh, no,
no temas nada.
Y él: No dije
"temo", sino te amo.
Parecía

sorprendida. Miró
la libertad: sobre la mesa
ya no estaba. Recordó: Te amo...
Alguien, una vez, dijo eso,
pero quién, cuándo, dónde...
No pudo
recordarlo. Él esperaba su respuesta
y entonces, con dulzura,
se abrió la blusa y le mostró la muerte.

vineri, 22 septembrie 2017

Elegido por aclamación (Ángel González)


Sí, fue un malentendido.
Gritaron: ¡a las urnas!
y él entendió: ¡a las armas! —dijo luego.
Era pundonoroso y mató muchos.
Con pistolas, con rifles, con decretos.

Cuando envainó la espada dijo, dice:
La democracia es lo perfecto.
El público aplaudió. Sólo callaron,
impasibles, los muertos.

El deseo popular será cumplido.
A partir de esta hora soy —silencio—
el Jefe, si queréis. Los disconformes
que levanten el dedo.

Inmóvil mayoría de cadáveres
le dio el mando total del cementerio.

luni, 18 septembrie 2017

En el supermercado (Luis Alberto de Cuenca)

En el supermercado
Cualquier lugar es bueno para el odio,
hasta el supermercado. "¿Por qué compras
esto en lugar de aquello? ¿Estás de oferta

o qué? ¿Crees que soy tonto y que no oigo
las cosas que te dice el pescadero?
Me aburro. No te aguanto. No te olvides
la botella de ginebra. ¡Ah, no,
déjate de comida preparada!
Aprende a cocinar como mi madre."

"Cuando tú aprendas a comerme el coño."